Una idea (y mi experiencia) para hablar bien en público

Imagen de Esteban Arisuño
 

En la vida empresarial es probable que debamos enfrentarnos a hablar en frente de varias personas, incluso por completo desconocidas, y en verdad para la mayoría de la gente esto configura un gran problema. Les voy a contar una experiencia que hice hace algún tiempo atrás ya que me resultó de gran ayuda.

Desde pequeño tengo un hobby al que le dedico buena parte de mi tiempo libre, y es el coleccionismo de sellos postales. Con el tiempo he aprendido bastante y supongo que en algunos temas puntuales podría considerarme incluso un experto. Así que un fin de semana llamé por teléfono a un grupo de amigos y algunos familiares y los convoqué para que “escuchen una charla” sobre filatelismo, a realizarse en mi casa el sábado por la tarde.

Preparé entonces una especie de conferencia con la idea de practicar, más que nada, mi forma de expresarme. Organicé los contenidos teniendo en cuenta que el público no sería idoneo (sobre todo para no aburrirlos) y los acomodé como para no extenderme más de 1 hora y cuarto.

El resultado de la experiencia fue muy gratificante porque anteriormente les había pedido a los concurrentes que, finalizada la charla, me dieran algo de feedback sobre mi actuación. Y así fue.

Aprendí bastante, sobre todo en lo importante que es planificar lo que se va a decir, ya que la gran tranquilidad de los buenos oradores es que conocen perfectamente el tema de lo que van a exponer.

Mi conclusión fue: prepararse, relajarse, y disfrutar de los resultados.

Espero les sirva de algo. ¡Buen fin de semana!